Kivu

22,00 IVA incluido

Simon y Van Hamme

Traductor: Ana Millán

ISBN: 9978-84-17318-34-5

Páginas: 72

Medidas: 216X286 milímetros

Encuadernación: Cartoné

Idioma: Castellano

Descripción

Una empresa multinacional explota sin límite las materias primas en el antiguo Congo belga, causando crímenes, torturas y éxodos. Un fuerte testimonio, tomado y comprometido con el saqueo y los estragos de la corrupción en África, servido por un dibujo clásico. Una parte de la historia se desarrolla en el hospital Panzi, del premio Nobel de la Paz, Denis Mukwege.

François Daas, un joven ingeniero sobrecualificado, pensaba que estaba preparado para su primera misión en el Congo. No ignora que el coltán, mineral indispensable para nuestra tecnología moderna, se vende a cambio de la sangrienta explotación de los habitantes de la provincia de Kivu.

Pero, una vez allí, se cruza en su camino Violette, de 12 años, superviviente de una masacre. El joven se aferra a sus convicciones humanitarias y se niega a entregarla a las milicias locales, con las que se supone que tenía que concluir un acuerdo.

Solo le falta aprender que en Kivu el humanismo vale tan poco como lo humano. Y que las convicciones se pagan con balas de verdad…

Reseñas

Van Hamme lleva al cómic la brutalidad en República Democrática del Congo (La Vanguardia)

22/03/2020

Artículo sobre la publicación del original de Kivu (EFE, Bruselas) El célebre guionista de cómics belga Jean van Hamme vuelve a las viñetas con “Kivu”, una historia sobre la violencia sexual en la República Democrática del Congo (RDC) en la que subyace un relato de generosidad y resiliencia a través de la vida de dos médicos que combaten la brutalidad a golpe de bisturí. Gracias a la información de periodistas en el terreno, Van Hamme y Simon ofrecen una nueva aportación al noveno arte belga a través del joven personaje de ficción François Daans, trabajador de una metalúrgica que lo envía a la región congoleña de Kivu para encontrar a un sustituto al anterior director de producción, muerto “durante el ejercicio de sus funciones”. “Es un mensaje de violencia destinado a contar lo que pasa en Kivu, las violaciones, las mutilaciones y las matanzas”, sobre “una situación terrorífica que el Gobierno no hace nada para frenar” , asegura Van Hamme en una entrevista con Efe. El motivo responde a transmitir “la angustia y el sufrimiento” de la población, pero “también la indignación y la furia, con el objetivo de que el lector tome conciencia de todo lo que ocurre allí”, sentencia Simon, quien viajó al terreno con el doctor Cadière para tener acceso a las salas de operación de Panzi.

 

Kivu (Radio Euskadi)

12/03/2020

Análisis de Kivu en La Galería con Iñaki Calvo (15:00-17:00). “Un cómic excelente que mezcla realidad y aventura, con una realidad dolorosa en la que se basan muchos de nuestrs componentes tecnológicos”.

 

‘Kivu’, agitar conciencias (Fancueva)

21/02/2020

Van Hamme sitúa a cuatro personajes, dos ficticios, dos reales, que son la luz de la esperanza que siempre quiere abrirse paso entre las tinieblas más cerradas. Ellos son un joven ingenierio enviado por la citada corporación para perpetuar el gobierno del miedo contratando a un nuevo «coronel» que dirija las matanzas; una niña que escapa de una de ellas y, en la parte de realidad, los doctores Denis Mukwege y Guy-Bernard Cadiére, auténticos héroes cuyas gestas se escriben en el campo de batalla de los quirófanos y los hospitales en los que intervienen todos los días a mujeres cuyos genitales han sido reventados por las violaciones en grupo de hombres a los que les vendría demasiado grande el apelativo de animales. Adornado todo el conjunto por el trazo y la narrativa de un Christophe Simon al que le viene como anillo al dedo el calificativo de clásico, y contando el trabajo del artista como único escollo el hieratismo que presentan a veces las expresiones de sus personajes y el que sea muy evidente que usa referencias fotográficas para los mismos —sin ir más lejos, uno de los protagonistas de la acción es Sir Anthony Hopkins—, es ‘Kivu’ una lectura de esas que, en ocasiones, tachamos aquí de estrictamente necesarias, de esas que hay que hacer sí o sí para, al menos, ser conscientes de que nuestro acomodado modo de vida se sostiene sobre hombros manchados de sangre y sufrimiento. Algo que, ante todo, tendría que servir de acicate para contemplar nuestras existencias con miradas llenas de agradecimiento por lo mucho que realmente tenemos.